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¡Más que mil palabras!

viernes, 22 de agosto de 2014

Cuando el ballet y la arquitectura se fusionan para crear moda






Eduardo Viladés, MQMP.- La historia de estos dos jóvenes diseñadores parece sacada de una película de cine clásico. Hace tres años, en vísperas de su boda, Eva escogió un vestido de novia firmado por Nicholas Philippe Maire, que acababa de abrir su taller en el centro de Madrid. Fue tal la química que nació entre ambos y el éxito que causó el vestido de novia de Eva que, ni cortos ni perezosos, se lanzaron al mundo empresarial con Nicholas&Atienza.

Más que mil palabras habla con una de las parejas revelación de la moda española, descubre sus fuentes de inspiración y nos adelanta lo que está por venir.




En las creaciones de Nicholas&Atienza se perciben dos mundos. Eva, antes de apostar por el sector de la moda, era arquitecta de interiores, mientras que Nicholas había trabajado durante doce años como bailarín profesional en la Compañía Nacional de Danza bajo las órdenes de Nacho Duato.

Dos realidades que también se advierten en los universos de ambos diseñadores: la sobriedad y el perfeccionismo suizo de Nicholas y la pasión y la garra española que desprende Eva.




Nicholas y Eva trabajan como en los talleres de antaño; elaboran los vestidos a mano, uno a uno, cuidando todos los detalles y, sobre todo, las materias primas. El trato personalizado con la clienta es la clave de su trabajo. Su punto fuerte son los vestidos de cóctel y de fiesta aunque también tienen un buen repertorio de trajes nupciales.

MQMP:
Una vez que una clienta entra en su taller, ¿qué es lo primero que hace?

Nicholas:
Cada clienta es un mundo. Tiene una figura distinta, un entorno social diferente y una idea concreta (o ninguna) de lo que quiere. Es a partir de una charla amistosa delante de un café cuando se establece el primer contacto de confianza. Una vez cómoda la clienta y cómodos nosotros, la energía fluye naturalmente y las ideas empiezan a salir por sí solas. Tenemos como regla de oro no repetir nunca dos veces el mismo vestido. Eso hace que cada mujer se pueda sentir única.




MQMP:
¿Cómo se genera esa confianza?

Nicholas:
Siendo uno mismo, natural, hablando con ella sin tapujos y también ejerciendo mucho de psicólogo. Para realizar mis prendas me inspiro en innumerables fuentes. Pueden ser obras pictóricas, piezas de porcelanas chinas, imágenes de pájaros exóticos, un ballet o una ópera del siglo XIX. Todo lo que me rodea y me emociona es sujeto a convertirse en un vestido maravilloso.





MQMP:
¿Reivindica la moda artesana?

Nicholas:
Si, claramente reivindicamos la costura artesana, al menos para nuestro departamento de novias y de vestidos de gala. Lo artesanal está por desgracia muy menospreciado en estos momentos. La costura a medida y artesanal nunca pasa de moda; nuestras prendas están confeccionadas con tanta atención y mimo que dentro de unos años todavía podrán llevarse. Sin mencionar que una costura minuciosa y excelente en un tejido noble no se desintegrará a la cuarta puesta. 




MQMP:
Así pues, la importancia de las materias primas es enorme, ¿no es así?

Nicholas:
En la moda sucede como en todo. En la arquitectura, la gastronomía, la música (pensemos por ejemplo en la calidad de los instrumentos), cuanto mayor es la calidad de los componentes de la obra, mayor y más espectacular es el resultado. Nosotros hemos optado claramente desde el primer día por unos tejidos y unos complementos de alta calidad. 




Tras vestir a Eva Hache en la gala de los Goya de 2013 y colaborar con el diseñador de joyas libanés Asaad Awad, Nicholas&Atienza presentaron su primera colección en el MFShow Women de hace un año.





Después de ganar el concurso propuesto por Seagam’s Gin MFShow, ahora están promocionando su colección Ice-Quitecture, inspirada en el glaciar que rodea al Montblanc y en la obra de la iraquí Zaha Hadid, la primera mujer que consiguió en 2004 el premio Pritzker de arquitectura, considerado el Nobel de esa profesión.





De brillante espíritu couture y vocación atemporal que se basa en cortes femeninos muy favorecedores, Eva nos comenta estas siete creaciones de Ice-Quitecture. Los modistos juegan con una paleta de colores intensa que se viste de negro, rojo, blanco y verde. No olvidan materiales nobles como la organza plisada, el crepe de lana o la gasa más delicada.



“Éste es el vestido que presentamos como muestra física junto con el dossier de la colección para lograr el patrocinio del concurso Seagrams runway by. Y, gracias a él, lo ganamos”.




“Vemos aquí un vestido corto de cóctel. Fue el primer traje de la colección, a partir del cual partió el resto. Es la representación directa del sendero que marcan los glaciares en su recorrido”.




“Maravilloso vestido de gala en color negro. El patrón y el corte no pasan inadvertidos porque se han hecho a base de cortes transversales que rodean el cuerpo de la mujer rematados por bieses muy visibles”.




“Contemplamos en esta ocasión un vestido de cóctel con el largo de falda característico de Nicholas&Atienza, tan femenino, y que otorga un gran protagonismo a la capa, esta vez en gasa, emblema de esta colección”.




“Pantalón y capa en neopreno.  Es otra representación de la capa, en este caso en versión estructurada”.




“Observamos aquí un vestido largo con volantes en una sola pieza en sentido oblicuo sin costuras en pinza pero con la forma de la mujer en pecho”.




“Por último, espléndido vestido de novia a base de jaretas en frente y bordado a mano”.




MQMP:
Nicholas&Atienza es uno de los talentos de la nueva moda española seleccionados por la revista Metrópolis. ¿Cómo ve al sector en estos complicados tiempos?

Nicholas:
Nosotros respetamos el trabajo de cada uno de los diseñadores del panorama nacional, sea afín o no a nosotros. Pienso que la moda es cíclica y cada temporada no puede ser la mejor para cada diseñador; un año alguno hace una colección sorprendente y entusiasma a todo el mundo y al año siguiente le sale menos lograda pero, en cambio, aparece otro que propone una colección maravillosa. 




MQMP:
Así que observar es la clave, ¿verdad?

Nicholas:
Por supuesto. Tenemos un ojo crítico sobre todos los modistos que nos rodean, sin entrar en competencia, y tratamos de ver sus colecciones y su manera de percibir la moda y la belleza. Si tuviese que mencionar nombres por obligación, entonces diría Jorge Vázquez, Felipe Varela y Amaya Arzuaga. Imprescindibles. Fíjate que no tienen nada que ver con nosotros, aunque nuestro público y target son muy parecidos. 




Eva:
Yo pienso que, teniendo en cuenta el nivel en el que nos movemos, cada uno de nosotros está en el punto de mira para alguien; todos tenemos seguidores y detractores, es algo lógico. La situación de la moda en España, al igual que todas las artes y otras muchísimas profesiones, no está pasando por su momento más glorioso. De todos modos, con mucho trabajo, empeño, atención delicada y exclusiva  y dedicación plena a nuestras clientas podemos encontrar un hueco y hacer que la marca España triunfe en el extranjero.




MQMP:
Antes ha comentado que cualquier elemento que le llame la atención puede inspirarle a crear. De los grandes maestros, ¿con quién se queda?

Nicholas:
Mis fuentes de inspiración claramente son Cristóbal Balenciaga, Hubert de Gyvenchy, Jeanne Lanvin, Pierre Cardin, Azzedine Alaia y Alexander McQueen. De todos ellos admiro los cortes limpios de patronaje y una costura perfecta. Pero también me fascinan Stephane Rolland, Rei Kawakubo, Alexis Mabille y Giambatista Valli. 






MQMP:
En Ice-Quitecture conviven la moda y la arquitectura. Ambos guardan una estrecha relación con esta disciplina.

Nicholas:
Mi abuelo fue arquitecto en Suiza durante más de 40 años y he vivido de cerca este fascinante mundo al que me siento profundamente ligado. Pienso que desde el momento que un ser humano es capaz de imaginar y construir maravillas en materiales tan complejos y pesados como el cemento, el acero o el cristal, un diseñador de ropa no se debería ver ni sentir limitado nunca ya que trata con materiales muchísimo más fáciles de modelar y adaptar. 




Eva: 
Yo me he dedicado muchos años a esta profesión y es algo de lo que uno no se puede desvincular aunque te dediques luego a otra cosa.  ¡El diseño y la arquitectura, una vez que penetran por los poros de la piel, se quedan siempre dentro de ti! Además, mi marido es arquitecto, así que estoy rodeada por todos los lados. ¡Me encanta!

MQMP:
Eva es arquitecta, pero usted, Nicholas, ha trabajado durante 12 años como bailarín profesional. ¿Aplica de algún modo su experiencia sobre el escenario cuando confecciona sus vestidos?




Nicholas:
El ballet, tal y como lo conocemos, es la forma de arte escénica y física más compleja, exigente y difícil que existe. Desde los 11 años me inculcaron una disciplina férrea, una exigencia hacia mí mismo y un afán de superación tan altos que cada día intentaba mejorar y superarme en mi trabajo. Otro punto extremadamente útil es la gran experiencia y el conocimiento que me ha inculcado el ballet sobre la silueta femenina y la morfología. En el mundo de la danza, uno no está en competencia con los demás sino consigo mismo.

MQMP:
Por lo tanto, ¿es lo que marca su trabajo?

Nicholas:
Claro. En mi trabajo es exactamente igual; siempre trato de superarme a mí mismo. Soy muy crítico y perfeccionista y no dejo de trabajar en una prenda hasta conseguir el efecto deseado. 




MQMP:
Hablar de Ice-Quitecture es condición “sine qua non” para entender Nicholas&Atienza. A lo largo de esta entrevista, ha mencionado la importancia de la feminidad, de su relación con la arquitectura, del empleo de una paleta de colores amplia. Si le parece, centrémonos en el hilo conductor de Ice-Quitecture, reflexionar sobre el equilibrio existente entre las sombras del ser humano y su lado más luminoso, ¿por qué optaron por esta temática?

Nicholas:
El equilibro entre las sombras y luces del ser humano es una metáfora derivada del tema principal de inspiración, que es el glaciar que rodea al Montblanc.  Me quedé prendado por él durante un viaje que realicé a mi chalet de los Alpes en 2013. Ver las nieves perpetuas, blancas y ennegrecidas, me hizo reflexionar mucho sobre el sentido de la vida.




MQMP:
¿Qué sacó como conclusión?

Nicholas:
Que, bien observado, todo está en armonía. Opino que, igualmente, cada ser humano está en armonía con sus cualidades y sus defectos. Todos los componentes del carácter de una persona crean un ser perfecto en su imperfección. Supongo que cumplir los 40 dentro de un año y medio me ha influido en esta temática.




MQMP:
¡Cuánta profundidad, Nicholas! Eva, relajemos el ambiente. Cuénteme alguna anécdota de la relación entre Nicholas y usted.

Eva: 
¡Cuando se pone profundo, Nicholas es así! La verdad es que nos complementamos muy bien, tanto en carácter como en criterio de actuación a la hora de trabajar. Nos resulta muy sencillo poner ideas en común e irlas desarrollando. Por otro lado, cada uno tiene su estilo de vida personal y no juzgamos jamás la vida que lleva el otro. En estos momentos estamos compartiendo anécdotas de mi primer hijo.  ¡A Nicholas no le gustan los niños, pero el mío sí! Ha compartido día a día los nueve meses de gestación y el niño reconoce su voz casi tanto como la de su padre. Tenemos una relación muy fácil tanto a nivel personal como profesional y esa es una parte muy importante del éxito de nuestro taller. 




MQMP:
Tras el triunfo de Ice-Quitecture, ¿cómo será la próxima colección?

Eva:
Nuestra próxima colección se enfocará casi exclusivamente en vestidos de novia y de gala. Queremos ofrecer un producto único al alcance de cualquier mujer que quiera lucirse y sentirse reina por un día. Estamos teniendo mucha demanda y, por ello, pensamos que hay que darle a la gente lo que pide, aunque seguiremos realizando los conocidos vestidos de cóctel que tanto nos gustan.






Arquitectura que genera armonía, un ser humano con imperfecciones que por ello es más perfecto, ballet, ilusión, luces y sombras, un bebé de por medio y muchas ganas de conseguir, como ha señalado Eva, que sus clientas se sientan reinas por un día. Así es Nicholas&Atienza.







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