martes, 18 de agosto de 2015
Homenaje a Pedro del Hierro en el Museo del Traje
Eduardo Viladés, MQMP.- El Museo del Traje de Madrid ha dedicado
una retrospectiva a uno de los diseñadores de moda que nos ha dejado este año,
Pedro del Hierro.
Nació en Madrid el 3 de octubre de 1948 y murió en la misma ciudad
el pasado 3 de abril a los 66 años de edad. Sus creaciones siempre se
caracterizaron por la modernidad y la exclusividad. Desde niño demostró su vocación
por la indumentaria, fue un diseñador precoz y de gran afición por el arte que
se hacía palpable en sus creaciones.
Formó a parte de una generación de creadores como Adolfo
Domínguez, Roberto Verino, Jesús del Pozo, Manuel Piña, Nacho Ruiz, Paco Casado
o Francis Montesinos, entre otros, que iniciaron el camino a la industrialización
en España.
Su marca, integrada en el grupo Cortefiel desde 1989, le convirtió
en el primer diseñador de moda español con una boutique propia en unos grandes
almacenes. Más tarde se comercializarían sus diseños en sus propias tiendas,
las tiendas PdH.
La muestra del Museo del Traje ha contado con 11 de las piezas que
formaron parte de la exposición en su honor que se realizó en 2011 (Color,
belleza y tiempo) con motivo de su retirada. Se componía de 25 creaciones de alta
costura donadas por el diseñador. "Nunca soñé que mis creaciones entrarían
a formar parte de la colección de un museo, como nunca soñé que mi firma
estaría presente en docenas de países de todo el mundo", declaró en esa
ocasión.
Desde 1974, Pedro del Hierro ha desarrollado una fructífera
carrera en la que destaca como uno de los principales precursores del
prêt-à-porter español. Su visión de la elegancia entronca con los grandes de la
alta costura española, de la cual puede considerarse como epígono y, en gran
medida, como continuador.
Pedro del Hierro ha sido pionero en la renovación del sector en
España y continúa siendo un creador de referencia para todos los que quieran
conocer la evolución reciente de la moda en nuestro país.
Retirado oficialmente de su labor como creador desde 2011 por
motivos de salud, Pedro del Hierro triunfó con la alta costura, pero estuvo
siempre cercano al prêt-à-porter y fue muy consciente de la importancia que el
respaldo industrial tiene para un creador.
"La moda sin la industria no es nada -afirmaba-. Puedes mantener la alta costura con unas cuantas costureras y un taller muy pequeño, pero la moda tal como la concebimos hoy, tiene que contar con la industria y todas las grandes marcas que hay en el mundo, todas, están perfectamente conectadas con la industria".
Su padre fue el pintor y catedrático Pedro Mozos. Desde niño fue
un genio del dibujo y de la confección y en 1974 presentó su primera colección
a la prensa. Dos años más tarde, con 28, se convirtió en el miembro más joven
de la Cámara de Alta Costura en la que se encontraban entonces diseñadores del
prestigio de Pedro Rodríguez, Pertegaz, Santa Eulalia o Lino.
Pedro del Hierro fue el primer diseñador que contó con 'corners'
propios en grandes almacenes en España y en 1989 empezó a distribuir en
exclusiva sus creaciones a través del Grupo Cortefiel que, en 1992, adquirió su
marca.
La firma inició su expansión internacional en 2007 y cuenta con
más de 380 puntos de venta en más de 20 países. El diseñador se retiró
oficialmente en 2011 y un año después la dirección creativa de la firma fue
asumida por Carmen March.
martes, 4 de agosto de 2015
Luciendo palmito en verano
Eduardo Viladés,
MQMP.- Con la llegada del buen tiempo apetece sacar del armario los vestidos.
Hay que tener claro que siempre existe un tipo de vestido para cada mujer. La
opción del minivestido está actualmente de máxima tendencia. La largura llega a
la mitad del muslo.
Para las más
atrevidas se lo recomendamos con medias.
Pueden ser lisas
para quienes tengan las piernas o los muslos más gruesos.
También les
recomendaríamos que bajaran un poco el largo de la falda y en vez de terminar
en mitad del muslo lo alarguen por encima de la rodilla.
Para las que
tengan una pierna muy delgadita les recomendamos combinarlo con una media de
fantasía y dejarlo a mitad de muslo porque
de esta manera ganará en grosor.
En concreto el
cuello de este vestido es un “halter” invertido. Favorece a las personas que
tienen un hombro redondeado o un poco caído porque las estructura.
Un vestido negro
es una apuesta segura en cualquier fondo de armario.
Lo bueno de
estos vestidos es la posibilidad de idearlos al gusto de cada mujer y darles un
toque personal.
Este vestido,
por ejemplo, en caso de que se emplee para acudir a un evento, se puede
completar con algún broche o flor, que están tan de moda, y apostar por unos
zapatos más extremos con “maxitacón”.
Si quieres un
look más diurno, lo mejor es ponérselos con unas bailarinas y sin complementos,
Éste vestido en
concreto con ese escote en V les vendrá bien a todas aquellas mujeres con
bastante pecho.
Si el escote no
es nuestro punto fuerte podemos optar por lucir nuestra espalda, algo muy
sugerente y que nos permite multitud de posibilidades en cuanto a diseños.
Hay que
puntualizar que estos escotes al ser tan abiertos por detrás nos limitan mucho
el sujetador.
Usaremos
sostenes adhesivos, por lo que influirá el tamaño del pecho también. Este
vestido, por ejemplo, puede ser una gran opción
para alguien que no tenga demasiado pecho y consiga realzarlo con un
sujetador adhesivo y mantenga esa espalda al aire. Lo descartaríamos para
personas que tengan, por ejemplo, un pecho de nacimiento muy bajo.
Vestidos como
éste favorecen a mujeres que tengan el tronco más largo que las piernas porque
fomenta la largura de las extremidades inferiores.
El color como
protagonista en un vestido.
Lanzarse y meter
colores como el rojo, atrevido y con personalidad, fucsias, morados o azules
eléctricos son opciones que podemos encontrar. Ya estamos hartas de ir siempre
de negro y se puede querer dar un paso más. Es hora de dar un toque de color.
Estos vestidos, por
las líneas que tienen y el color morado, son ideales con ese escote corazón para
alguien con hombros estructurados. Ayuda a definir la cintura y viene bien para
las mujeres con caderas muy rectilíneas, muy verticales, porque les aporta
volumen en la zona de caderas.
A la hora de
comprar un vestido estampado hay que tener en cuenta varias cosas.
El estampado
siempre va a dar volumen y ópticamente aumentará nuestras curvas. Pero en
cualidad de imagen nos aporta mas jovialidad y más dinamismo que el monocolor.
Tenemos que
tener en cuenta lo siguiente.
El tamaño del
estampado: más pequeño menos volumen dará.
Líneas del
estampado: si son geométricas darán menos volumen que los estampados circulares.
El color del
estampado: cuanto más armónico y más engamado sea el estampado menos volumen
aportará. Los colores que contrasten mucho darán mas volumen a nuestra silueta.
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