martes, 4 de agosto de 2015
Luciendo palmito en verano
Eduardo Viladés,
MQMP.- Con la llegada del buen tiempo apetece sacar del armario los vestidos.
Hay que tener claro que siempre existe un tipo de vestido para cada mujer. La
opción del minivestido está actualmente de máxima tendencia. La largura llega a
la mitad del muslo.
Para las más
atrevidas se lo recomendamos con medias.
Pueden ser lisas
para quienes tengan las piernas o los muslos más gruesos.
También les
recomendaríamos que bajaran un poco el largo de la falda y en vez de terminar
en mitad del muslo lo alarguen por encima de la rodilla.
Para las que
tengan una pierna muy delgadita les recomendamos combinarlo con una media de
fantasía y dejarlo a mitad de muslo porque
de esta manera ganará en grosor.
En concreto el
cuello de este vestido es un “halter” invertido. Favorece a las personas que
tienen un hombro redondeado o un poco caído porque las estructura.
Un vestido negro
es una apuesta segura en cualquier fondo de armario.
Lo bueno de
estos vestidos es la posibilidad de idearlos al gusto de cada mujer y darles un
toque personal.
Este vestido,
por ejemplo, en caso de que se emplee para acudir a un evento, se puede
completar con algún broche o flor, que están tan de moda, y apostar por unos
zapatos más extremos con “maxitacón”.
Si quieres un
look más diurno, lo mejor es ponérselos con unas bailarinas y sin complementos,
Éste vestido en
concreto con ese escote en V les vendrá bien a todas aquellas mujeres con
bastante pecho.
Si el escote no
es nuestro punto fuerte podemos optar por lucir nuestra espalda, algo muy
sugerente y que nos permite multitud de posibilidades en cuanto a diseños.
Hay que
puntualizar que estos escotes al ser tan abiertos por detrás nos limitan mucho
el sujetador.
Usaremos
sostenes adhesivos, por lo que influirá el tamaño del pecho también. Este
vestido, por ejemplo, puede ser una gran opción
para alguien que no tenga demasiado pecho y consiga realzarlo con un
sujetador adhesivo y mantenga esa espalda al aire. Lo descartaríamos para
personas que tengan, por ejemplo, un pecho de nacimiento muy bajo.
Vestidos como
éste favorecen a mujeres que tengan el tronco más largo que las piernas porque
fomenta la largura de las extremidades inferiores.
El color como
protagonista en un vestido.
Lanzarse y meter
colores como el rojo, atrevido y con personalidad, fucsias, morados o azules
eléctricos son opciones que podemos encontrar. Ya estamos hartas de ir siempre
de negro y se puede querer dar un paso más. Es hora de dar un toque de color.
Estos vestidos, por
las líneas que tienen y el color morado, son ideales con ese escote corazón para
alguien con hombros estructurados. Ayuda a definir la cintura y viene bien para
las mujeres con caderas muy rectilíneas, muy verticales, porque les aporta
volumen en la zona de caderas.
A la hora de
comprar un vestido estampado hay que tener en cuenta varias cosas.
El estampado
siempre va a dar volumen y ópticamente aumentará nuestras curvas. Pero en
cualidad de imagen nos aporta mas jovialidad y más dinamismo que el monocolor.
Tenemos que
tener en cuenta lo siguiente.
El tamaño del
estampado: más pequeño menos volumen dará.
Líneas del
estampado: si son geométricas darán menos volumen que los estampados circulares.
El color del
estampado: cuanto más armónico y más engamado sea el estampado menos volumen
aportará. Los colores que contrasten mucho darán mas volumen a nuestra silueta.
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