martes, 29 de abril de 2014
Lo que vale una imagen
Dijo una vez
Coco Chanel que “no existen mujeres feas, sólo mujeres que no saben
arreglarse”. Y que no se quieren lo suficiente a sí mismas, añadiría yo. Porque
todos y todas tenemos dentro un enorme potencial por explotar. Un potencial que
pasa por trabajar nuestra “fachada”, nuestra forma de vestir, de peinarnos o de
maquillarnos. Pero también nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras
habilidades sociales, nuestro comportamiento en general.
En mejorar
todos esos elementos, integrarlos y contemplarlos como una unidad, estamos inmersas
en Más Que Mil Palabras desde que hace más de cinco años nos lanzáramos a la apasionante
aventura de emprender y de hacer de nuestro sueño nuestra forma de vida.
Gran parte
de lo que ocurre en el mundo de la moda, la imagen y las tendencias en general
se cuece aquí, en la Red. Por
eso, muchas y muchos nos preguntabais a menudo por qué no estábamos en la
“blogosfera”, compartiendo con el resto del mundo nuestros consejos y
recomendaciones. La respuesta, muy a nuestro pesar, era simple: por tiempo, o,
mejor dicho, por falta de él.
Ahora, por
fin, estrenamos nuestro rinconcito en el mundo bloguero y lo hacemos cargadas
de ilusión y de ideas.
Quienes nos
conocéis sabéis que Más Que Mil Palabras fue un sueño de dos locas
emprendedoras, un sueño que ha ido tomando forma y cuerpo, que ido creciendo y
abriéndose a nuevos horizontes. Éste es uno de ellos. Una nueva pata de esta
mesa que construimos para ayudaros a todos y a todas a sentiros mejor con
vosotras y vosotros mismos.
Porque el
mundo de la moda y de la imagen tiene un punto frívolo, sí, pero también tiene
muchos otros valores que nos pueden ayudar a crecer y a ser mejores.
Una persona
que se siente bien con su cuerpo y sabe sacarse partido es una persona más
segura, con más autoestima, incluso más feliz. Lucir una imagen apropiada nos
puede ayudar a conseguir un trabajo o un cliente. Porque la imagen entra por
los ojos, es lo primero que conocemos de una persona y, nos guste o no, a
menudo nos ayuda a crear un perfil de cómo es o de cómo se puede comportar esa
persona.
Habrá quien
os diga que la imagen no cuenta. Que lo único importante es lo que hay más
allá. Y en parte es cierto, por supuesto. Pero, no nos engañemos, dicen los
expertos (y yo me lo creo) que, cuando conocemos a alguien, nos formamos una
imagen de esa persona en sólo cinco minutos. La primera impresión es la que
cuenta, no existe una segunda oportunidad para causar una primera impresión.
La ropa, el
peinado, el maquillaje, pero también los gestos, las miradas, las actitudes.
Todo ello habla de nosotros mismos incluso antes de que abramos la boca. Por
eso es tan importante trabajar todos y cada uno de esos elementos que
constituyen parte de nuestra tarjeta de presentación, y que dicen mucho de cómo
somos y de cómo queremos que nos vean los demás.
Para eso aterrizamos
en este pequeño espacio, para ayudaros, para asesoraros… que por algo una
imagen vale lo que vale… más que mil palabras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


