viernes, 11 de diciembre de 2015
En Navidad, perfectas y con el armario ordenado
MQMP.- A menudo abrimos nuestro armario, atestado de ropa, y nos formulamos la eterna pregunta: ¿Qué me pongo? Ahora que se acercan las Navidades, los agobios aumentan. Cenas de empresa, comidas familiares, eventos, fiestas. Para cada ocasión tenemos que crear un estilismo diferente y a menudo no damos abasto.
Para que esto no te vuelva a suceder, o por lo menos no tan a
menudo, te proponemos un reto. Empieza por desechar aquellas prendas que estén en mal
estado, evitando así la tentación de utilizarlas y que tu aspecto se vea
descuidado.
También olvídate de prendas que, aunque te gusten, no te
favorezcan por su color o por su forma. Las reconocerás enseguida. Son aquellas que
nunca te pones. No dudes en despedirte de prendas pasadas de moda de
poca calidad.
Sin embargo, no todo va a ser despreciar prendas. Debes conservar
aquellas que tengan para ti un valor sentimental. Una prenda heredada, por
ejemplo, o aquella que te recuerde un día o a una persona especial.
Tampoco descartes prendas que sean de calidad. Puede ser que a día
de hoy no tengas con qué combinarlas, o que no sean tendencia, pero ten
en cuenta que las modas vuelven y que lo que creemos que no se volverá a
llevar… ¡se volverá a llevar! Sino, acuérdate de las hombreras, o los
zapatos de punta, que de nuevo asoman.
Por lo tanto, puede ser que a esas prendas puedas darles una
segunda vida, complementándolas de forma distinta o haciendo en ellas alguna
pequeña variación.
Seguro que habiendo hecho esta criba tu armario empieza a
“respirar”.
A continuación, te sugerimos que lo ordenes. Cada una encontrará
la forma más adecuada para hacerlo.
Para unas será por colores. Para otras, por prendas… eso es lo de
menos. El orden es lo que importa, para que las prendas se vean y se puedan
encontrar con rapidez.
Después, analizaos a vosotras mismas, el tipo de vida que lleváis.
No es lo mismo vestirse para un trabajo que para otro. Esto os dará una idea de
las prendas que precisáis para ir adecuadas a trabajar.
Preguntaos también qué os gusta hacer en vuestro tiempo de ocio. No
es lo mismo pasar los domingos en la montaña que no pisar el campo.
Debes pensar en prendas que te hagan ir adecuada en cada ocasión y
te hagan sentir cómoda. Te pueden encantar los tacones pero no
iríamos con tacones al monte, ¿verdad?
Ahora abrid vuestro armario, por favor. ¡Qué ordenado! Echad un vistazo a ver si tenéis prendas adaptables para las
distintas actividades que realizáis en vuestro día a día o si, por el
contrario, echáis de menos alguna. Tened en cuenta que para vuestros estilismos
tenéis que pensar también en zapatos, abrigos y complementos.
A continuación, podéis hacer una lista de “prendas a conseguir”
con las
carencias que hayáis detectado en vuestro armario. Os invito a que
os marquéis un presupuesto que no debéis
rebasar.
A mayor presupuesto, mayor probabilidad de hacerte con prendas especiales y de calidad, pero para las demás, no desesperéis.
Podemos ir vestidas con estilo sin invertir un dineral.
Seguro que habéis oído muchas veces lo de “prendas básicas”. Para
cada una serán probablemente diferentes. Son las que aportan más versatilidad a tu armario. Las que más puedas mezclar.
Las
que puedas utilizar en distintas ocasiones complementándolas de
forma distinta y resultar igual de adecuada. Por ejemplo un vaquero oscuro, una blusa beige femenina, una falda tubo…
Y por último, con todos los deberes hechos, os sugiero que
fotografiéis los estilismos que hayáis pensado con vuestras prendas. Así nunca más
os agobiará la pregunta del “qué me pongo” porque todo estará bajo control.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)









