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viernes, 1 de mayo de 2015

Todos de fiesta: trajes de etiqueta masculina





Eduardo Viladés, MQMP.- Parece que la ropa de gala femenina la tenemos más interiorizada y a todos nos resulta familiar pero, ¿qué sucede con las prendas de etiqueta masculina?



No es lo mismo acudir a una boda, a un cóctel, a un evento de mañana o a uno que se celebre por la noche. Dependiendo del contexto y de los invitados tendremos que utilizar una ropa de etiqueta u otra.




Cuando hablamos de etiqueta hacemos referencia al vestuario necesario para acudir a determinados actos o celebraciones. Propiamente dicha, solo existe la etiqueta masculina porque la femenina es indefinida y no tiene unas normas preestablecidas como la otra.



Debemos tener en cuenta ciertas normas a la hora de vestir de etiqueta que vienen determinadas por la hora del día en la que se celebra el acto o evento y por la solemnidad del mismo.



Hay que hablar de dos tipos de etiqueta, la civil y la militar, aunque nos centraremos en la primera.

Tipos de trajes

El chaqué nació en Reino Unido en el siglo XIX. Se empleaba exclusivamente para montar a caballo y poco a poco fue generalizándose en actos de etiqueta. Se utiliza por la mañana y a primeras horas de la tarde, hasta las siete aproximadamente.



El esmoquin se generó también en Reino Unido en las postrimerías del siglo XIX. Era una chaqueta que se ponían los caballeros cuando se retiraban a fumar después de las cenas de alto copete. Es el traje de etiqueta que se utiliza a última hora de la tarde y por la noche.



El frac, por último, es el traje de máxima etiqueta, de gran gala. Se emplea solo por la noche y en sitios cerrados. Podemos decir que es la indumentaria masculina de máxima etiqueta.



No es habitual en ningún ropero masculino, por lo que la mejor opción, en caso de necesidad, es proceder a su alquiler en alguna casa especializada en la materia. Por delante llega hasta la cintura y, por detrás, tiene dos faldones separados entre sí que llegan a la altura de las rodillas.

El ejemplo de Miquel Suay

Recientemente MQMP entrevistó en Fiesta y Boda de Valencia a uno de los modistos de trajes de etiqueta masculina más respetados, Miquel Suay.


Formado en los talleres de su padre, especialista en trajes de comunión, hace aproximadamente una década Miquel Suay decidió desmarcarse del negocio familiar y apostó por la moda nupcial. Con franquicias en España, Portugal e Italia, el novio ideado por Suay es sobrio pero elegante, inspirado en la obra del escultor suizo Alberto Giacometti.



“La gama de colores es neutra: negros, grises y azules, tanto puros como rayados”, asegura Miguel Ángel Navarro, coordinador de moda masculina de la firma. “En Miquel Suay entendemos que cada novio es particular. No creemos en las tendencias, sino en la personalidad del cliente”.




“Cada cliente tiene una forma de pensar y cada novia una idea de su boda desde pequeña”, matiza Miguel Ángel. “En caballero, hemos apostado por un novio elegante, sobrio y contundente porque ya no se llevan las combinaciones de color de la pasada década y porque queremos que al novio se le distinga entre la multitud”.


¿Qué me pongo?

Como hemos comentado al comienzo, no es lo mismo acudir a un evento a las 11 de la mañana que hacerlo a las siete de la tarde, ni que tenga lugar en un espacio al aire libre o en un entorno cerrado.



El chaqué se utiliza para bodas de ceremonia y actos fúnebres. El esmoquin es el “salvador” 
de este tipo de acontecimientos dudosos: un baile, una cena etc, tanto para local abierto como para local cerrado.
 El frac, como antes hemos resaltado, se utiliza para actos académicos, religiosos, recepciones y cenas.



La camisa del chaqué es blanca, con cuello normal para corbata y con puños dobles para gemelos.
La del esmoquin puede ser blanca o color crema, con cuello preparado para pajarita y  con puños dobles para gemelos. La camisa del frac es blanca con pechera dura y cuello subido para pajarita de lazo. Lleva puño doble para gemelos y Abotonadura de perlas o brillantes.

Pequeños detalles

Son tantos los pequeños detalles que se nos pueden escapar que a menudo parece que tuviésemos que hacer un máster o acudir a la Sorbona para no meter la pata en esto de la etiqueta masculina.
Tranquilos que hay respuesta para todo.



Si nos toca llevar chaqué, la corbata es gris con doble nudo o nudo Windsor. Con esmoquin, pajarita negra y con frac, pajarita de lazo blanca. El chaleco del chaqué es gris casi siempre, negro en los funerales y blanco en las bodas, aunque las modas han hecho que se vean chalecos de mas colores.
 Es clásico y recto de una fila de botones, de seda o piqué. Con el esmoquin jamás se lleva chaleco. Mientras tanto, el chaleco del frac es blanco, en general, aunque en los actos religiosos suele ser negro.
Es un chaleco ora recto de una fila de botones ora cruzado. Siempre se lleva ajustado.



Por otro lado, los pantalones del chaqué son grises o negros con una raya diplomática. Los del esmoquin son negros con vivos en los laterales de seda o de raso y los del frac son unos pantalones  negro clásicos con dos centímetros de raso en los laterales.


La chaqueta del chaqué es una levita negra o gris con solapas clásicas. La del esmoquin es 
negra o azul marino. En los sitios en los que hace mucho calor la chqueta del esmoquin suele ser blanca, con solapas de raso. Si la chaqueta es de una fila de botones lleva fajín a conjunto con la pajarita del mismo color, pero si es cruzada no. La chaqueta del frac llega por delante hasta la cintura y por detrás tiene dos faldones. Es de color negro o azul marino.



El zapato de piel, liso, negro y de cordones es característico del chaqué. Si llevamos esmoquin, puede ser de charol. Con el frac, zapatos negros lisos de cordones y de charol.





Terminamos este recorrido disfrutando de esta página de Internet que repasa la historia del traje masculino desde la antigüedad hasta nuestros días. Muy interesante:

http://historiadeltraje.blogspot.com.es/search/label/01.%20ANTIGÜEDAD%20%28Introducción%29


             

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