viernes, 15 de mayo de 2015
Chocolate y horchata en una exposición en Valencia
Eduardo Viladés, MQMP.- Acudimos nuevamente al Museo de Bellas Artes de Valencia para
disfrutar de la muestra “Valencia, 1750”, inspirada en el dietario del hidalgo
valenciano Ignacio Gilabert Soler, que entre 1744 y 1751 anotó los gastos de su
casa en días determinados.
Lo que hoy haríamos con una hoja de Excel o nuestra agenda
electrónica, Ignacio lo realizó en unas cuidadas notas en pergamino. Las anotaciones hacen referencia a gastos de una familia de la
alta burguesía en celebraciones, fiestas, ropas, pleitos, reparaciones en sus
casas, alquerías y barracas, encargos a artistas o compra de loza,
entre otros.
La exposición reúne más de un centenar de piezas procedentes de
diez museos e instituciones culturales, además del San Pío V, que van desde
pintura, dibujos, bocetos o esculturas de artistas como José e Ignacio Vergara,
Julio Capuz, Tomás Yepes, Evaristo Muñoz, Luis Domingo o Gaspar de la Huerta
además de artes suntuarias.
A través de estas piezas la exposición recrea y ofrece un análisis
del contexto político y social de la Valencia de mediados del siglo XVIII. Se ofrece una visión profunda de la vida cotidiana y un
acercamiento a la fisonomía de la ciudad en ese tiempo, caracterizado por el
crecimiento económico, en gran medida auspiciado por el desarrollo de la
industria sedera, que favorecerá los procesos de renovación urbana y el
desarrollo de los postulados de la Ilustración.
El dietario de Ignacio Gilabert permite reconstruir muchas
costumbres del momento, desde reuniones donde se toma chocolate coincidiendo
con determinadas fiestas, los dulces que se regalan en Navidad o la primera
receta de horchata conocida.
Es curioso porque en esa época el chocolate era un producto
reservado a las clases pudientes. Gilabert procedía de la alta burguesía y
podía permitírselo. Tanto es así que el pequeño manuscrito incluye 17 recetas,
posiblemente las primeras conservadas del mundo moderno.
¿Conocéis el origen del término horchata?
Existe un cuento ambientado en la época de la Reconquista que explica el
nombre que se dio a la bebida. Dice el cuento que una aldeana llevó al rey
Jaime I el Conquistador un poco de horchata.
Al rey le encandiló el sabor y preguntó qué era aquello.
La chica respondió que era leche de chufa.
El rey exclamó: ¡Esto no es leche, esto es oro, chata!
Se originó un juego de palabras entre or y xata (oro y chata),
dando el supuesto origen al vocablo horchata (orxata en valenciano).
Seguimos hablando de Ignacio y sus cuentas de la casa.
Además de referir gastos, el dietario incluye algunos comentarios
llenos de ironía sobre la vida cotidiana, la enseñanza o la religión, que dejan
traslucir problemas de su época.
La exposición se articula en cuatro zonas, la primera está dedicada
al marco político, social y cultural de la Valencia de mediados de siglo entre
el final del reinado de Felipe V y el de su hijo Fernando VI.
El segundo tramo de la exposición recrea los interiores burgueses
del momento con obras de arte, piezas de mobiliario, indumentaria original de
la época, artes suntuarias y aplicadas, destacando entre las piezas un Bodegón
de Tomás Yepes, la vajilla Balzola, así como un rico conjunto de loza de
Alcora, Talavera, Moustiers y China o un panel de azulejos valencianos mostrando
una escena del servicio del chocolate.
El tercer escenario expositivo muestra escultura y pintura
religiosa con obras del período de Evaristo Muñoz, Luis Domingo, Gaspar de la
Huerta, José e Ignacio Vergara, entre otros.
El tramo final de la exposición muestra en una especie de zoco un
conjunto de lo que el comercio podía ofrecer a los viandantes, trasladando
visualmente al espectador a la Valencia de mediados del siglo XVIII: libros,
estampas, ropa, tejidos, encajes, menaje, medidas para cereal, aceite o vino,
además de la evocación del taller de una familia de artistas: los Vergara.
La exposición reúne fondos del Museo de Bellas Artes de Valencia,
el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, la Colección
Espínola, el Archivo José Huguet, la Colección Victoria Liceras, el Museo de
Bellas Artes de Castellón, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, la
Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, la Biblioteca
Valenciana, el Archivo de la Diputación de Valencia, el Museo Chocolates Comes
y diferentes colecciones particulares.
Puede admirarse hasta el 5 de julio.
Si os acercáis por Valencia no dejéis de ir a verla.
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