viernes, 8 de mayo de 2015
Al trabajo con firmeza
Eduardo Viladés, MQMP.- Trabajo, lo
que se dice trabajo, hay poco, pero algunas privilegiadas tienen la suerte de
levantarse cada mañana con una obligación. Suena el despertador y saben que al
cabo de una hora tienen que estar en la oficina supervisando a un grupo de
personas, respondiendo llamadas telefónicas en un inglés perfecto y organizando
su próxima escapada a Saint Tropez. A mí nunca me ha gustado mandar y sería más
feliz en la jungla rodeado de chimpancés hablando suajili, pero existe una casta
de mujeres emprendedoras que merece especial atención: la mujer de negocios.
El mundo está
muy mal repartido y cuatro personas se llevan lo que nos correspondería al
resto. Las mujeres de negocios de grandes multinacionales tienen que vestir
para triunfar. O las echan. El sonido del despertador a las seis de la mañana
encierra algo más que problemas crónicos en el tímpano y cita con el otorrino. Nace la gran pregunta: ¿Qué me pongo?
Muchas veces
estas mujeres, por falta de tiempo, ganas o desconocimiento contratan el servicio
de fondo de armario de MQMP. Lo ideamos en función de las diferentes
situaciones laborales, con su respectivo calendario semanal, en el que las
prendas están muy coordinadas unas con otras. No creamos conjuntos
individuales, sino piezas que se van combinando unas con otras aportando
rentabilidad, versatilidad, ahorro de tiempo y dinero.
Una mujer de
negocios no tiene que volverse loca preguntándose “¿qué me pongo?”. Bastante
tiene con cuadrar las cuentas de la empresa y vigilar, en los tiempos que
corren, que ninguno de sus empleados le haya dado gato por liebre en el balance de resultados. Es mejor que se haga preguntas como “¿a qué empresa represento?” o
“¿qué cualidades de imagen definen los valores de mi compañía?”. ¿Seriedad o
cercanía, ámbito conservador o moderno, neutralidad o creatividad, discreción o
dinamismo?
Trajes
El traje
sastre es un básico dentro de un fondo de armario de una mujer ejecutiva o con
un cargo que implique responsabilidad dentro de profesiones del sector
financiero, político, derecho, etc
Transmite seriedad,
formalidad, discreción y neutralidad.
Los colores recomendados
son los neutros, es decir, gris, azul marino y beige o marrones. El color negro
transmite demasiada autoridad.
Aunque el
traje siempre es una opción más clásica podemos darle un toque más divertido
usando estampados o complementos.
Vestidos
Otra opción
para transmitir seriedad, responsabilidad y neutralidad es el uso del vestido, que
puede sustituir al traje.
El vestido o
la falda añaden además la cualidad de feminidad y también la cercanía. Puede
emplearse en sectores o empresas donde el valor de la mujer sea importante.
Es conveniente
incorporar a la falda, para que no parezca neutra ni aburrida, una chaqueta y complementos que aporten un toque de sofisticación. Por ejemplo, a un vestido gris que puede
ser más serio o neutro le añadimos una chaqueta roja, un color que contrasta
muy bien y que ofrece cualidades como el dinamismo. A una falda
gris o marrón podemos adjuntarle una chaqueta con detalles curiosos como un
cinturón.
Es muy
importante la largura del vestido o de la falda, siempre hasta la rodilla. Nada de
vestidos con escotes pronunciados ni de colores llamativos. Eso al cabaret, pero no en una multinacional.
Profesiones creativas
Blazer
estampada con colores que aportan frescura, jovialidad.
Blazer
roja, sobre una base neutra, pues el
rojo transmite dinamismo, fuerza y seguridad.
Blazer a rayas
marineras.
Estos tres
ejemplos son ideales para aquellas mujeres que trabajan en empresas donde prima
la creatividad. La seriedad es importante pero la cercanía casi lo es más. Sectores
como la moda, el periodismo o la publicidad. Y así, pasito a pasito, la mujer
de negocios va destacando con luz propia. Antes de deslumbrar a propios y
extraños con un vestido maravilloso, hace falta conseguir un trabajo, que te
llegue para algo más que pagar la luz a fin de mes y estar dotada de un
carácter risueño que combine seriedad con amabilidad, hablar con el de arriba y
el de abajo con la misma elegancia y ser tú misma. Si a eso le añades un blazer de rayas marineras, ya
es lo máximo.
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