BLOGGERS MQMP

¡Más que mil palabras!

viernes, 26 de septiembre de 2014

Historias cotidianas en el armario del otoño






Eduardo Viladés, MQMP.- Llega el fresquito y tenemos que renovar el fondo de armario después de los meses de calor. Petra, Julia, Alejandro, Cristina, Montse, Sheila, Isabel, Victoria, Susana. Tienen estilos de vida diferentes, algunos de ellos viven en ciudades distintas y ni siquiera se conocen pero, aún así, les gusta estar a la última y todos ellos tienen alguna prenda de entretiempo de esas que consiguen esbozarte una sonrisa cuando piensas “¡qué bien, hoy me la pongo!”.





Julia ha pasado un verano tranquila en su casa de Madrid, un hogar de cuento de hadas, con un aire hippie, en el centro de la ciudad pero con un jardín cuyas paredes están pintadas de amarillo y verde, con soles que te dan los buenos días y un rinconcito en el que Julia lee sin parar cuando llega del trabajo.



“Ahora que llega el otoño no falta en mi armario este pañuelo de tonos cálidos y esta chaqueta vaquera que suelo ponerme para darle a mi atuendo un toque más desenfadado”, asegura.





“Después de mi verano de reflexión, este tipo de prendas me da fuerza para la nueva temporada, como esta camisa roja de media manga”.




A escasas tres paradas de metro de Julia vive Petra. Parece que el pasado verano ha sido un revulsivo para muchos de nosotros. Tras un año viviendo con su marido en Johannesburgo, Petra ha vuelto a España. Le ha costado tomar la decisión, pero la vida en Sudáfrica no era fácil y las circunstancias personales tampoco ayudaban.




“Parece una tontería, pero cuando estoy triste recurro a ponerme ciertas prendas que me alegran, como esta chaqueta blanca y este pañuelo que me acompañan desde hace años”.





Nada más aterrizar en Madrid se fueron de vacaciones a Oporto: “Aunque estábamos en agosto, hacía tiempo de octubre, de modo que me tuve que llevar estas botas negras de piel que me encantan y que seguiré usando sin parar en otoño e invierno”.




Petra conoció a su marido en Londres y lo suyo fue amor a primera vista, aunque de momento no han pensado en ser padres. También fue un flechazo de esos instantáneos lo que sucedió entre Isabel y Bienvenido. Quizá el hecho de que su marido, que regenta una floristería, le regalase rosas todos los días influyó.





Isabel acaba de ser mamá por tercera vez y ha pasado un verano tranquilo: “He estado unos días en Briones, un maravilloso pueblo de La Rioja, y casi dos semanas en la playa”.




“Ahora que ya no estoy morena prefiero usar pantalones largos y estos de seda son muy cómodos. Me gusta combinarlos con una camiseta de lino de Zara”.




A Isabel, que está buscando casa en el centro de Zaragoza porque no caben en el piso actual con la llegada de Alicia, le encanta vestir a sus dos hijas mayores y hacer pases de modelos con ellas en la terraza. ¡Todos tenemos un actor dentro!

“Martina está guapísima con este vestido azul de Massimo Dutti que le regalaron para su cumpleaños. Me gusta mucho porque es de algodón, muy fresco. Le encanta ponérselo con una chaqueta tipo bolero blanco”.




“Irene, por el contrario, lleva un peto vaquero y camiseta blanca de tirantes de Primark. El peto lo quería porque se lo regalamos a una amiga suya por su cumple y se encaprichó con él. ¡Menuda guerra me dio hasta que le compre el mismo! La camiseta me costó dos euros y la he aprovechado de un disfraz que usó para la clase de baile moderno del colegio. ¡Lo que tenemos que hacer las madres en época de crisis!”.



También es mamá Noelia, dueña de un bar en la Plaza Pintor Segrelles de Valencia. Una mamá todoterreno que dedica las mañanas a cocinar en su negocio, llevar al niño al colegio, ayudar a su madre en casa y encima no perder jamás la sonrisa y buen humor que le caracterizan.




“Soy una mujer muy cómoda y siempre suelo llevar ropa deportiva, como esta camiseta de dibujos animados de color rosa. Mi hijo no para quieto y es un remolino y prefiero ir con ropa holgada”.




Noelia se prepara para disfrutar de octubre en Valencia, un mes en que la capital del Turia se llena de ferias medievales, rastrillos y mercadillos con ocasión de las fiestas del día 9. “A mi hijo le encanta montar en burrito y ver a los granjeros amaestrando gansos en las ferias de animales a las que vamos”.

Seguimos en Valencia, donde Silvia, que está a punto de estrenar obra en Microteatre (http://zancasdepolloconcaviar.blogspot.com.es), asegura que se vuelve loca con su chaleco vaquero de toda la vida.




“¿Por qué empezar a usar ahora una prenda sin mangas? Muy sencillo. ¡En pleno verano da un calor insoportable! Es un tejido grueso que, sumado a la camiseta, provoca una especie de efecto sauna y con los 40 grados de Valencia en agosto te puede dar un ataque”.




Hay que reconocer que Silvia es categórica en sus afirmaciones. Y continúa: “Por eso es ideal para llevarlo en primavera u otoño, sobre manga corta o incluso larga y con vaqueros a juego”.




Silvia es una de las actrices más cotizadas de la escena valenciana contemporánea. “Estoy emocionada ante el estreno de Zancas de pollo con caviar y sé que tendrá una buena acogida ante el gran público porque combina humor con un poso de melancolía, como la vida misma. El día del estreno pienso llevar alguna camisa como ésta desabrochada con un básico debajo”.




Parece mentira que estemos ya en otoño y el calor de verdad venga ahora, con temperaturas superiores a los 35 grados en Valencia. No es que me haya poseído el espíritu de Mariano Medina, pero es justo lo que esta mañana comentaba con Alejandro y Cristina tomando en la Plaza del Ayuntamiento un café con hielo.




“La verdad es que no tengo cuerpo para pensar en el frío, pero ya he sacado algunas cosas del armario por si acaso, como mis pañuelos de entretiempo y una camisa vaquera que me hace sentir que llega el otoño”, afirma Cristina, que entornando los ojos como si fuese una niña buena comenta que lo primero que hace al llegar a casa cuando empieza a arreciar el frío es ponerse sus zapatillas favoritas. La verdad es que son tiernas.







“Sí, la verdad es que llegar a casa y ponerse cómodo es un sentimiento muy agradable, en especial en invierno”, interrumpe Alejandro, quien nos comenta que este pasado verano ha sido muy tranquilo y lo ha pasado en Valencia, aunque ha hecho alguna escapada a Jávea y Peñíscola para disfrutar de sus playas en buena compañía.




“A mí me gusta mucho combinar ropa informal con otra más de vestir”, afirma. “Me siento muy cómodo con estos vaqueros negros entallados que suelo llevar con esta chaquetita de punto negra, ideal para las noches de octubre que ya hace un poco más de fresco”.






“¡La verdad es que siempre estás monísimo!”, le dice Cristina a Álex. “Pues este verano ha sido intenso. He tenido la suerte de compartir una casa rural con buenos amigos y muchas risas. Después he pasado una semana de relax en la montaña, bebiendo agua fresca de manantial, paseando con mi perro Otto y descubriendo rutas maravillosas de senderismo”. 





Cristina, a lo Bridget Jones el día de Año Nuevo, dice que quiere comer sano y hacer ejercicio ahora que vuelve la rutina, pero ni ella misma se lo cree.




“¡Quién me iba a decir que este año me pasaría todo el verano trabajando! Obviamente, estoy muy agradecida porque mi objetivo es sacarme el grado de Magisterio de Primaria y, sin dinero, la cosa está más que cruda”.

Sheila trabaja en una perfumería, es coqueta, pizpireta y desborda energía por los cuatro costados. “Ahora que llega el otoño me encanta ponerme pañuelos que recuerden a Las mil y una noches y al mundo árabe, que siempre me ha atraído mucho”.



“Trabajar este verano me ha permitido pagar la matrícula de mis estudios y encima he afianzado los lazos de amistad con mi gran amiga Amparo. Sin ella no sé qué hubiese sido de mí. Han pasado demasiadas cosas y ella ha sido un gran apoyo”.

“Esta camisa azul y el suéter de color carne muy entallado siempre me han dado seguridad y pienso ponerme esas prendas el mayor número de veces”, afirma Sheila, que  nos recomienda un destino que el pasado agosto le fascinó, Galicia. “¡Qué paisajes, qué temperatura, qué gente y qué bien se come! Lo recomiendo totalmente como método de desconexión. Estoy convencida de que pertenece a otro mundo y que nos han regalado un trocito de paraíso en aquella puntita del país”.






El personaje que interpreta Silvia en “Zancas” se llama Bárbara y tiene muchas similitudes con esta Bárbara que ahora nos ocupa, una mujer de rompe y rasga, real como la vida misma y de armas tomar. Una artista que entre bolo y bolo se ha tirado a la bartola a descansar, como ella misma afirma entre risas. Es amiga de Héctor y él mismo “flipa” con ella.

Básicamente, este verano he estado yendo al chiringuito de unos amigos donde ponen música que te mueres, he ido a mogollón de conciertos y, lo que es más, yo misma me he subido al escenario poniendo al público patas arriba porque soy lo máximo”.

Transgresora y ecléctica, Bárbara opta por la Street Fashion, como vemos en estas combinaciones de ropa que nos manda.






Una actriz, una pareja de amigos en el centro de Valencia, la deliciosa Sheila dispuesta a ponerse el mundo por montera y disfrutar de sus estudios con las energías renovadas, Julia leyendo en su casa de Hansel y Gretel...

Nos trasladamos ahora hasta Logroño, donde Montse y su hermana Victoria comentan cómo ha sido su verano y, de paso, las prendas de entretiempo que sacarán en breve del fondo de armario.




Montse:
“¡Victoria, por favor, no te quejes que tienes mucha ropa y además este verano no te has gastado ni un duro!”.

Victoria:
“Sí, bueno, lo sé, estuve unos días contigo en Calafell, pero ni que me invitases a Bali al Five Seasons, qué quieres que te diga”.

Montse, contrariada aunque riéndose internamente, saca del armario este vestido de rayas a lo Massiel que suele ponerse cuando viene el frío. “Me siento muy segura con él y me queda de escándalo, lo típico que en República Argentina todos se vuelven a mirarme”.




Montse es una vieja conocida de Magazine MQMP. Si echáis un vistazo al reportaje sobre viejas glorias de la moda y el cine, veréis a una guapísima Montse en 1966 comentando cómo le influyó la estética de Twiggy en los sesenta: http://blog.mqmp.es/2014/08/que-fue-de.html

Por las tardes, al caer el Sol, suele combinar el vestido de rayas que nos comentaba antes con esta cazadora de piel marrón, que a su hermana Victoria gusta mucho. “¡Prestámela!”, le dice agarrándola del brazo.




Victoria, por el contrario, es últimamente la mejor clienta de su cuñada Yolanda, metida a sastre de andar por casa pero que confecciona unas faldas modernas y manejables como ésta, “ideales para octubre y noviembre porque ya son bastante gruesas y abrigan bastante”.





Del frío Logroño damos un salto hasta Córdoba, donde Carmen ha pasado un verano muy intenso en Benalmádena y Puebla Sancho Pérez, una localidad de Extremadura de la que era oriundo su abuelo.




“Aunque se piensa que en Córdoba siempre hace calor, tiene un clima muy engañoso, sobre todo por la mañana, de modo que ahora suelo ponerme al levantarme esta camisa rosa palo que me abriga un poco y encima me queda de impresión”.




“Me espera un otoño duro y tengo que estudiar y hasta dar alguna conferencia”, asegura Carmen. “Aún así, me da igual el qué dirán y pienso darla con ropa cómoda, como estos vaqueros y esta camiseta. Vas mona y a la vez no te preocupas de nada”.






Terminamos este periplo en Reino Unido. Si algo caracteriza a Susana es su espontaneidad, don de gentes y simpatía. Lleva ya más de 12 años viviendo en Londres, aunque siempre echa de menos su querida Barcelona.




“Me encanta vivir aquí y mi marido es inglés, pero sé que algún día volveré”, asegura. “Lo que más me gusta de una ciudad como Londres es perderme en sus mercadillos y comprar ropa de segunda mano. Camden Town me vuelve loca. Allí precisamente me compré estos botines que son un imprescindible en mi armario ahora que llega el fresco”.





Susana ha pasado el verano disfrutando de su hija Lola, aunque todavía le quedan varios días de vacaciones, que pasará en el condado de Dorset, una de las zonas de Reino Unido que disfruta de un clima más benigno. “¡De aquí a Navidades y la vuelta a España para ver a mis padres aún queda bastante y si no veo un poco el sol me puedo morir!”.


2 comentarios:

  1. Fresco reportaje que te hace inhibir lo que se viene encima después de una vuelta al trabajo, facultad o rutina. Me gusta la manera en la que, al leerlo, se te hace como familiar cada historia y es que este chico escribe de una forma tan cercana, sin "palabros" ni tecnicismos. Gracias por el entretenimiento y esperamos tu próxima obra!

    ResponderEliminar
  2. Cómo te lo curras! Por fin está empezando a hacer fresquito... Fulares a mí!!! :p
    Ufff, se me ocurren un montón de prendas más para este artículo!

    ResponderEliminar