viernes, 4 de septiembre de 2015
Okau reiventa el sector de los complementos
Eduardo Viladés, MQMP.-
En apenas unos años pasó de trabajar en la Banca Vaticana a diseñar colgantes
para Paulina Rubio y Concha Velasco, de caminar por las calles de una Roma que
se le revelaba inhóspita a vivir en un Madrid mucho más amable. Es la historia
de Francesco di Girolamo, director de la firma de complementos Okau, que ha abierto
las puertas de su showroom en
exclusiva para Bloggers MQMP.
Nunca
en la historia de la Banca Vaticana un empleado había dejado su puesto de
trabajo: “Fue una gran campanada –asegura Francesco- porque teníamos un buen
sueldo y unas condiciones laborales excelentes, pero no era feliz y necesitaba
un cambio; quería desarrollar mi lado creativo”.
Apoyado
en la otra mitad de Okau, Antonio García Coullaut, médico de profesión, dejó su
cómoda vida en Roma y llegó a Madrid con la idea de empezar desde cero lo que
siempre había querido hacer, diseñar complementos femeninos.
Durante
sus años en el Vaticano, colaboraba con un anticuario y con la dueña de un
establecimiento multimarca situado en el centro de la capital italiana.
“Dos
veces al año iba con mi amiga a Milán y otras dos a París”, afirma nostálgico
Francesco cuando recuerda a la que, según él, le descubrió que tenía un sexto
sentido para saber lo que sería tendencia.
“Recuerdo
que estábamos en un salón enorme en los Campos Elíseos, nos ponían delante 100
prendas y yo, en dos segundos, elegía las 15 que nos llevaríamos de vuelta a
Roma para venderlas en el comercio de mi amiga”. Una amiga que ya no está pero
que Francesco rememora todos los días porque le dio una dosis extra de
confianza en sí mismo.
El traslado a España
Los
comienzos en Madrid fueron duros; había dejado su trabajo, su familia y su vida
en Roma y, aunque era un enamorado de España y contaba con los amigos
suficientes para no encontrarse solo, veía el futuro con cierto temor.
“Empezamos
trabajando en casa y distribuyendo lo que hacíamos a pequeños comercios de la
ciudad”, asegura Francesco. “Al llegar a España, me impactó que la gente no
conociese las piedras semipreciosas, tan solo empleaban las tradicionales
piedras preciosas, es decir, los brillantes, la esmeralda, el zafiro y los
rubíes”.
En
este sentido, una de las señas de distinción de Okau desde sus comienzos fue
trabajar con piedras semipreciosas como el ágata, la aguamarina, la amatista,
el topacio azul, la fluorita y la turmalina.
“En
Italia existe más tradición en piedras semipreciosas. Cuando llegué a Madrid me
sorprendió que los accesorios femeninos eran muy estrictos, es decir, o bien de
alta joyería a precios escandalosos o bisutería horrorosa de escasa calidad”.
Aunque
en italiano también existe la palabra bisutería (bigiotteria), dista mucho de su significado en español. El término bisutería tiene la peculiaridad de que
todos los materiales que emplea son de imitación, justo lo contrario que sucede
con la acepción en italiano: “Esto me desconcertaba al principio y me ofendía
cuando la gente hablaba de mis creaciones bajo el concepto de bisutería porque
me confundía el significado en italiano. Yo jamás hago nada de imitación y
siempre empleo piedras semipreciosas auténticas”.
El primer gran encargo
Un
año después de la llegada de Francesco a Madrid, Okau empezaba a labrarse un
nombre en el sector de los complementos femeninos de lujo, pero faltaba el
empujón que le permitiese convertirse en un referente.
Por
aquel entonces, la gala de Miss España 2003 se iba a celebrar en verano en el
complejo de ocio Marina D’Or de la localidad castellonense de Oropesa del Mar.
Unos meses antes de la ceremonia, las casualidades de la vida propiciaron que
Francesco y Antonio conociesen a Mayte Méndez de Vigo, estilista de Telecinco.
Fue su primer contacto con el mundo de la televisión y el primero de muchos.
“Una
semana antes del certamen de Miss España, Mayte me llamó por teléfono
diciéndome que Paulina Rubio, la presentadora de la gala de ese año junto con
Jesús Vázquez, estaba encantada con nuestros collares, que Mayte le había
enseñado, y que quería lucir nuestras creaciones en las tres galas televisadas del
concurso”, dice Francesco moviendo las manos sin parar, como si recrease el
nerviosismo que sintió en ese momento.
“Imagínate,
fue una locura, en una semana tuvimos que hacer y mandar de Madrid a Castellón
los collares que luciría Paulina, a lo que se unieron 24 colgantes y 24 fajines
para las modelos que ese año participaban”.
Uno
de los collares que lució Paulina en Miss España 2003 fue este maravilloso conjunto
de granates en forma de canto rodado con plata envejecida bañada en oro: “Tiene
historia el collar porque Paulina estaba como loca por quedárselo pero nos lo
trajimos a Madrid y, desde entonces, es nuestro amuleto porque gracias a él
Okau tuvo el empujón definitivo”.
Gracias
a Miss España 2003 y a Paulina, amiga íntima de Francesco y Antonio desde
entonces e incondicional de sus creaciones, Okau vio cómo su cartera de
clientes subía como la espuma.
Aprovechaban
el reconocimiento de la firma para viajar en busca de inspiración. Viajes a
ferias internacionales del sector de bisutería y joyería como la que cada año
se celebra en Düsseldorf y viajes de placer a destinos exóticos como Marruecos.
Concha Velasco en Herederos
El
éxito de Miss España hizo que las ofertas en televisión se multiplicasen y los
complementos de Okau empezaron a verse en algunos de los programas más
conocidos de Telecinco, como Aquí hay
tomate, A tu lado o TNT. Con el tiempo, la firma se convirtió en
imprescindible de muchas presentadoras de la cadena amiga.
“Parece
mentira, pero ver al final de muchos programas, en los títulos de crédito, el
nombre de nuestra empresa hizo que el teléfono no parase de sonar”. Una de esas
llamadas fue la de Teresa Rapallo, icono del mundillo madrileño de la moda y el
estilismo.
“Teresa
nos pidió si podíamos crear todos los collares que luciría Concha Velasco en la
serie de televisión Herederos e
hicimos una colección de joyas de diario pero de cierto empaque, pues al fin y
al cabo la actriz encarnaba a una mujer con mucho dinero e influencia”, asegura
Francesco mostrando justo este popurrí de collares que lució Concha.
Admirador
de grandes firmas como las italianas Bulgari y Pomellato o la francesa Cartier,
Francesco asegura que el éxito de Okau reside en el trato personalizado que se
da a las clientas: “Todas las joyas están hechas a mano, de modo que cada una
de ellas es única”.
La
materia prima, en especial las piedras y las perlas, suele llegarles de la
India, China y Australia. La calidad de los materiales, unido al trato
personalizado, ha hecho que Okau triunfe en media España y que incluso
prestigiosas tiendas como María Alonso, en la céntrica calle Gorriti de
Pamplona, hayan vendido sus creaciones.
A la conquista del mercado masculino
A
pesar de la crisis, Okau se ha lanzado al diseño de complementos para
caballero. “Nos costó mucho aventurarnos en el sector masculino, aunque estamos
contentos de la aceptación que ha tenido la gama de gemelos y medallas”.
“El hombre español es mas tradicional que el
italiano y lleva pocas joyas; es bastante tímido y le cuesta lanzarse. De todas
formas, llama la atención cómo el español utiliza mucho más los gemelos que el
italiano, que apenas los emplea para ocasiones especiales”, asegura Francesco.
La colección de caballero de Okau se ha inspirado en la antigua Roma, con auténticas monedas de más de 1.500 años de antigüedad engarzadas en preciosos gemelos como algunos con turmalinas rosas con forma de hojas.
La colección de caballero de Okau se ha inspirado en la antigua Roma, con auténticas monedas de más de 1.500 años de antigüedad engarzadas en preciosos gemelos como algunos con turmalinas rosas con forma de hojas.
Una
colección que va abriéndose paso, poco a poco, entre los grandes comercios de
Madrid y de la que están muy ilusionados. “Esperemos que un golpe de suerte
permita que la gama de caballero triunfe”, afirma Antonio con una pícara sonrisa
en el rostro que le ilumina toda la cara cuando enseña un ejemplar de la
revista ¡Hola! de hace once años.
“Eran
las nueve y media de la mañana de un jueves cualquiera cuando, al descolgar el
teléfono, oigo la inconfundible voz de Doña Cayetana, la Duquesa de Alba,
diciéndome que había visto un anuncio de nuestros colgantes en la revista y que
estaba interesada en que le mandásemos urgentemente al Palacio de Liria un
muestrario de nuestras creaciones”.
“Más
o menos a la hora de hablar con la Duquesa se presentó en el showroom su chófer, al que dimos el
muestrario, que llevó a palacio para que lo viese Doña Cayetana, quien
finalmente compró algunos de nuestros accesorios”, completa Francesco.
Últimos proyectos
En
el sector masculino, y a la vista del éxito de las monedas y gemelos, Okau se
ha metido de lleno en los accesorios de caballeros con pañuelos como éstos,
ideales para cualquier situación.
Aparte
de las joyas, también se dedican al sector textil y a la decoración. “Antonio
importa
de la India y Nepal sedas y cachemir con un diseño elaborado por nosotros y yo
lo vendo en España e Italia”, afirma Francesco.
“También
vendo objetos y muebles. Los muebles son europeos y los distribuyo en Francia,
Reino Unido, Italia y España”. Vemos a continuación algunas de las nuevas
propuestas de Okau.
En
papel couché, sobre el cuello de Concha Velasco, la Duquesa de Alba o
desafiando los movimientos de Paulina Rubio en el escenario, Okau pisa con
fuerza sin perder su leitmotiv de crear accesorios y complementos de calidad a
precios asequibles.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




















No hay comentarios:
Publicar un comentario