BLOGGERS MQMP

¡Más que mil palabras!

viernes, 27 de junio de 2014

Los grandes museos del mundo se rinden al encanto de la moda



Eduardo Viladés, MQMP.- De un tiempo a esta parte, los grandes museos de todo el mundo compiten entre sí por ofrecer impresionantes retrospectivas de moda. Si en 2012 la Fundación Mapfre de Madrid revolucionó las exposiciones de este género en España con un recorrido por el universo de Gaultier y el año pasado hizo lo propio con Yves Saint-Laurent, en 2014 se ha apuntado a esta tendencia el Museo Thyssen-Bornesmisza, que prepara una muestra de Valentino que no dejará indiferente a nadie.

En  París, Londres y Nueva York también pueden admirarse exhibiciones sobre iconos de la alta costura. Con el calor ya apretando y la cabeza llena de planes para este verano, es hora de hacer las maletas y acompañar a Más que mil palabras en este recorrido artístico por los centros de la cultura más importantes del mundo.
Valentino llega al Thyssen
En España, el plato fuerte de esta temporada será “Valentino: Master of Couture”. Desde el 7 de octubre y hasta el 18 de enero de 2015, el museo que gestiona la baronesa Thyssen en Madrid homenajeará al último gran couturier a la vieja usanza.

Un modisto refinadísimo con alma italiana pero con el savoir fare de la mejor alta costura francesa, donde se formó y comenzó a trabajar en sus inicios. Le han definido como el autor de los trajes más bellos de la segunda mitad del siglo XX. Será una exposición de visita obligada para todos los interesados en la moda que pondrá punto final a un año caracterizado por las muestras de gran calidad.

Valentino Clemente Ludivico Garavani nació el 1 de mayo de 1932. El estilo de Valentino es una continuación sin rupturas con la tradición de la alta costura del siglo XX, una alternativa al estilo andrógino y rectilíneo de Giorgio Armani y también a la exuberancia más atrevida de Karl Lagerfeld, John Galliano, Jean-Paul Gaultier y otros diseñadores más rompedores.




El creador lombardo insiste en la femineidad de la mujer, en resaltar su silueta y en emplear tejidos lujosos y colores vivos. Dentro de un alto nivel de acabado y calidades, al modisto, de 82 años, bien podría definírsele como conservador. 



No olvidamos, por ejemplo, el vestido que lució Julia Roberts cuando ganó el Oscar a la mejor actriz por su interpretación en Erin Brockovich (Steven Soderbergh, 2000).

La dolce vita en el corazón del imperio


Italia siempre ha sido sinónimo de moda y buen gusto. Valentino, Dolce&Gabanna, Gianfranco Ferre, Prada, Armani. Si a la dolce vita italiana se le une el vertiginoso ritmo de una ciudad como Londres, no hay excusa para coger el montante e irse a la capital británica.

El Victoria and Albert Museum de Londres inauguró el pasado 5 de abril la muestra “The Glamour of Italian Fashion”, que podrá admirarse hasta finales de julio. Se trata un recorrido visual por el fenómeno de la moda italiana desde el fin de la II Guerra Mundial hasta nuestros días.

El punto de partida de la exhibición son los desfiles que a partir de los años 50 tuvieron lugar en la conocida Sala Bianca de Florencia y que consolidaron a Italia como una potencia en el sector de la moda. Ofrece al visitante maravillosas fotografías de Audrey Hepburn o Elizabeth Taylor, embajadoras de la moda italiana con las creaciones de Simonetta, Pucci, Sorelle Fontana, Valentino, Gucci, Missoni, Giorgio Armani, Dolce & Gabbana, Prada o Versace.
París, epicentro del romance entre moda y arte
Italia eclipsó durante algunos decenios a Francia como capital mundial de la moda, aunque París siempre será París. En 2014 la capital francesa tira la casa por la ventana con algunas muestras de postín.

 Desde el 3 de julio hasta el 15 de noviembre, el Museo Galliera de París deleitará al público con “Los años 50”, un recorrido del triunfo de la estética New Look de Dior, la línea Túnica de Balenciaga y la industria del prêt-à-porter. Durante la Segunda Guerra Mundial, la moda era austera y la tela para fabricar ropa estaba racionada.

Al finalizar la guerra, las mujeres querían frivolidad y deseaban ropa femenina que no pareciera una versión civil de los uniformes militares. Los diseñadores regresaron a los estilos de los años 30. El 12 de febrero de 1947 Christian Dior presentó su primera colección, su línea Corolle, muy femenina, con hombros suaves, cinturas ajustadas y faldas largas y anchas. Fue toda una revolución.

Van Noten, en el Louvre
El Museo de Artes Decorativas del Louvre presenta también dos exposiciones interesantes. Por un lado, hasta el 31 de agosto puede disfrutarse de una muestra que recoge el trabajo del diseñador belga Dries Van Noten. 


Ofrece una retrospectiva del trabajo del modisto desde su estética más minimalista hasta sus recientes colecciones, llenas de reminiscencias orientales y del eclecticismo del mejor gusto. Tildado de excéntrico y estrafalario, Van Noten, nacido en 1958, es uno de los emblemas de la Escuela de la Moda de Amberes, una de las más importantes del mundo.
El botón, pieza clave para Schiaparelli
Por otro lado, a partir de septiembre de este año y hasta marzo de 2015, llegará al Louvre “El botón y la moda”. La exposición tratará de enseñar cómo el botón ha sido un elemento fundamental para el éxito de las mejores creaciones de los modistos franceses y parte esencial en el desarrollo económico del sector textil galo. Habrá un apartado especial para los botones artísticos y se rendirá homenaje a la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli.     

Fallecida en Roma en 1973, los modelos de Schiaparelli se consideraron atrevidos y sorprendentes para los cánones de su época. En muchos de ellos incluía elementos extravagantes, como sombreros en forma de zapato o estampados imitando langostas. Elsa bebió del surrealismo y fue íntima de artistas como Jean Cocteau o Salvador Dalí.
New York, New York!
Al otro lado del charco, hasta el 10 de agosto, el Costume Institute del MET de Nueva York ofrece una retrospectiva del mejor diseñador estadounidense de alta costura de la historia, Charles James. Su exceso de perfeccionismo le llevó al fracaso comercial pero fue,  en opinión de sus colegas, Balenciaga entre ellos, uno de los grandes en el oficio.

Fue el sastre de referencia entre 1930 y 1950 de celebridades como Austine Hearst, Millicent Rogers y Dominique de Menil. Aunque James nació en Reino Unido en 1906, llegó a Nueva York a principios de los años 40 y jamás abandonó la ciudad de los rascacielos.
El idilio entre arte y moda, una realidad
En la proliferación de exposiciones de moda se unen dos intereses. En la medida en que ganan respeto, las instituciones se acercan a ellas con menos prejuicios. A la vez, las marcas tienen un comprensible apetito por acceder a espacios artísticos gracias a los que obtienen notoriedad y legitimidad.




Por lo tanto, la moda, símbolo de nuestra cultura, se hace un hueco en los grandes museos de todo el mundo. En la mente de todos, la que hasta la fecha ha sido la exposición más exitosa de los últimos años, la que organizó en 2011 el Metropolitan de Nueva York sobre la trayectoria de Alexander McQueen.


La muestra cerró el 7 de agosto, una semana después de lo previsto; su horario se extendió hasta medianoche y abrió los lunes, día en que el centro normalmente permanece cerrado. Casi 700.000 personas admiraron la obra de uno de los modistos más importantes de nuestros días. Salvaje belleza fue la octava de las 10 exposiciones más vistas en los 141 años de historia del museo neoyorquino.


No hay comentarios:

Publicar un comentario